Usuario anónimo ¿Quieres tener tu propio blog?
Crear blog gratis en OboLog

Doctora corazón, cuéntame tus penas.

por Margarita
jueves, 30 de junio del 2011 a las 18:13
guardado en , , , ,

Hoy mientras hacia mi caminata matutina en el parque, meditaba sobre las cosas que me pasaron ayer y me sorprendió llegar a la conclusión de que a veces me siento como si tuviera un letrero en el pecho que anuncie: Doctora corazón, cuéntame tus penas.  Llevo 20 años trabajando de maestra.  He enseñado en Puerto Rico, La Republica Dominicana, Rochester, NY, Miami, FL y ahora enseño en Spring, Texas.   Las edades de mis estudiantes fluctúan entre los 15 a los 55 años, pues enseño en escuela secundaria y en la universidad.  En fin he conocido personas de todos los tamaños y colores. El fenómeno siempre es el mismo, mis estudiantes se acercan a mí y me piden ayuda, claro que siempre contesto con una sonrisa y un poco de curiosidad: “en que te puedo ayudar”. Olvide mencionar antes que soy maestra de español. Y cuando pienso que me van a pedir ayuda porque no entienden  el subjuntivo o quizás el tiempo futuro, me sorprenden con un: “necesito un consejo”.  

Por eso me pregunto si tengo un letrero que diga: Doctora corazón, cuéntame tus penas. Ayer en mi clase de la universidad, termine de explicar los verbos reflexivos y vi un estudiante con cara de circunstancia.  Estoy acostumbrad a esas caras cuando explico los reflexivos,  especialmente si tienes que añadir los famosos pronombres.   El chico se acerco a mí y me pidió hablar en privado, le sonreí y le dije si salgamos al pasillo. Para mis adentros pensé, es tímido y no quiere hablar delante de los demás. Entonces el chico abrió su boca y dijo: Es que necesito un consejo, usted sabe se trata de mi ex… Me quede muy sorprendida, quería mirar mi pecho y ver si tenía el letreo, pero lo mire con atención, lo escuche le dije lo que se me ocurrió en el momento sin ser muy personal y el sonrió, me dio las gracias y volvimos a clase.

No es la primera vez que esto me sucede, volviendo a mi caminata en el parque  y la meditación de los acontecimientos del día anterior( ya se, mi vida no es tan interesante) llegue a la conclusión de que en este mundo lleno de tecnología y avances, en este mundo en el cual vivimos a la carrera y en busca de una mejor vida, en este mundo donde  nos consumimos en metas e ideales, donde se busca brillar y vivir rodeado de comodidades, lo que los seres humanos más necesitan es ser escuchados.  Ser maestra no es solo enseñar, es escuchar, comprender,  tolerar,  adivinar, proveer y cuando menos te los esperas aconsejar.

Así que seguiré con mi invisible letrero: Doctora corazón, cuéntame tus penas.

Doctora corazón, cuéntame tus penas.

por Margarita
jueves, 30 de junio del 2011 a las 01:19
guardado en , , ,

Hoy mientras hacia mi caminata matutina en el parque, meditaba sobre las cosas que me pasaron ayer y me sorprendió llegar a la conclusión de que a veces me siento como si tuviera un letrero en el pecho que anuncie: Doctora corazón, cuéntame tus penas.  Llevo 20 años trabajando de maestra.  He enseñado en Puerto Rico, La Republica Dominicana, Rochester, NY, Miami, FL y ahora enseño en Spring, Texas.   Las edades de mis estudiantes fluctúan entre los 15 a los 55 años, pues enseño en escuela secundaria y en la universidad.  En fin he conocido personas de todos los tamaños y colores. El fenómeno siempre es el mismo, mis estudiantes se acercan a mí y me piden ayuda, claro que siempre contesto con una sonrisa y un poco de curiosidad: “en que te puedo ayudar”. Olvide mencionar antes que soy maestra de español. Y cuando pienso que me van a pedir ayuda porque no entienden  el subjuntivo o quizás el tiempo futuro, me sorprenden con un: “necesito un consejo”.  

Por eso me pregunto si tengo un letrero que diga: Doctora corazón, cuéntame tus penas. Ayer en mi clase de la universidad, termine de explicar los verbos reflexivos y vi un estudiante con cara de circunstancia.  Estoy acostumbrad a esas caras cuando explico los reflexivos,  especialmente si tienes que añadir los famosos pronombres.   El chico se acerco a mí y me pidió hablar en privado, le sonreí y le dije si salgamos al pasillo. Para mis adentros pensé, es tímido y no quiere hablar delante de los demás. Entonces el chico abrió su boca y dijo: Es que necesito un consejo, usted sabe se trata de mi ex… Me quede muy sorprendida, quería mirar mi pecho y ver si tenía el letreo, pero lo mire con atención, lo escuche le dije lo que se me ocurrió en el momento sin ser muy personal y el sonrió, me dio las gracias y volvimos a clase.

No es la primera vez que esto me sucede, volviendo a mi caminata en el parque  y la meditación de los acontecimientos del día anterior( ya se, mi vida no es tan interesante) llegue a la conclusión de que en este mundo lleno de tecnología y avances, en este mundo en el cual vivimos a la carrera y en busca de una mejor vida, en este mundo donde  nos consumimos en metas e ideales, donde se busca brillar y vivir rodeado de comodidades, lo que los seres humanos más necesitan es ser escuchados.  Ser maestra no es solo enseñar, es escuchar, comprender,  tolerar,  adivinar, proveer y cuando menos te los esperas aconsejar.

Así que seguiré con mi invisible letrero: Doctora corazón, cuéntame tus penas.

Envidiosa, resentida, rencorosa, irritada y sulfurada

por Margarita
sábado, 30 de octubre del 2010 a las 05:39

Envidiosa, resentida, rencorosa, irritada y sulfurada

La envidia, es la tristeza o pesar del bien ajeno, es desear  algo que no se posee.  Cuantas veces mis enfados con amigos, familiares y hasta extraños, son producto de la oscura nube de envidia que cubre mis ojos y solo me permite ver lo que no tengo.  Entonces criticar y buscar defectos en esas personas, se supone que me haga sentir mejor, no lo creo.  El gusto amargo que me queda después de tachar a los demás como si yo fuera mejor que ellos, mas no lo soy.  Los demás son felices  a pesar de lo que yo pienso que son sus defectos y quién soy yo para juzgarlos y dictar que no merecen lo que tienen. ¿Por qué no me puedo conformar con lo que soy? ¡Que difícil es ser feliz por el prójimo!  Es muy fácil señalar y apuntar para otro lado y muy arduo mirar las faltas que voy cargando.  Envidiosa, resentida, rencorosa, irritada, sulfurada  emociones que estoy tratando de sacar de mi corazón. No quiero ser esta persona que vive eternamente frustrada,  quiero crecer, purificar, los sentimientos en mi alma. Pido disculpas en voz alta, por los enredos de mi espíritu  aunque la mayoría desconoce como mis ojos los han mirado. Le dejo unas letras de lo que mi cabeza ha escudriñado en mi corazón.  

¿Casualidad o razón?

por Margarita
domingo, 28 de febrero del 2010 a las 04:02
guardado en , ,

¿Casualidad o razón?

Nada en esta vida es casualidad. Las cosas pasan por una razón. Son frases que utilizamos cuando la vida toma un rumbo inesperado. Algunas veces nos arrebata un sueño, un ser querido, una meta; otras nos brinda oportunidades inesperadas. En estos días en una conversación con un estudiante muy brillante, recordé la casualidad o la razón por la que me convertí en maestra.  Recordé que cuando era estudiante de secundaria, no era la mejor ni la más inteligente, pero si era muy sociable y hacia mucho trabajo voluntario. Tenía y todavía tengo muy buenas amistades y disfruté cada momento. Tenía metas como estudiar periodismo y el promedio no me dio para entrar en la carrera. Entré a la universidad de Puerto Rico, pero al recinto que quedaba en mi pueblo. Empecé la carrera de ciencias sociales, porque fue la única en que pude entrar. Cada cosa que paso fue; ¿casualidad o razón? La verdad no lo sé, pero fueron cambios inesperados que al final me abrieron las puertas a mi futuro. Cuando terminé mi bachillerato, el único trabajo que pude encontrar fue de guía turística, se imaginaran cuatro años de universidad para pasarme el día diciendo: “Welcome to la Fortaleza”.  La verdad es que durante la hora de almuerzo me la pasaba buscando otro trabajo en el periódico, y aunque trabajaba con gente buena no me sentía satisfecha. Un día me di cuenta que me encantaba dar excursiones a los grupos de escuelas, principalmente secundarias; ¿casualidad o razón? Volvamos a mis almuerzos con el periódico, noviembre 1992 en pequeñas letras apareció una oportunidad de trabajo en el colegio Adianez buscaban una maestra de historia. ¿Casualidad o razón? La verdad es que esas pequeñas letras del periódico, cambiaron mi vida. Envié mi resume, mi experiencia en el campo de la educación se limitaba a consejera de campamentos de verano y clases de cocina. Le pedí a una amiga (una muy buena educadora) que me dijera que decir en la entrevista.  Siempre le agradeceré su ayuda, entre las dos practicamos mi entrevista, que decir y como actuar y aunque a lo mejor no fui completamente honesta una cosa si era cierta naci para ser maestra. Y eso señores no es casualidad. Cuando llegué a la entrevista había 13 personas esperando lo mismo que yo una oportunidad de empleo.  Me senté y escuche las conversaciones a mi alrededor, todas eran personas preparadas, con experiencia. Pensé: “Dios que hago aquí” y calladamente recé y lo deje en Sus manos… Ayer,  18 años  después de ese día, mientras conversaba con mi estudiante y le daba ánimo, mientras revolvía el cajón de los recuerdos y rebuscaba palabras de aliento, mientras le hacía entender que nada en esta vida es casualidad me di cuenta que mi razón era, es y será ser maestra.

Si pudieras detener el tiempo y darle marcha atrás; ¿cambiarías alguna cosa o lo dejarías igual?

por Margarita
lunes, 18 de enero del 2010 a las 04:15
guardado en

Cuantas veces nos quejamos de la vida que llevamos, y deseamos vivir la vida de otro, quizás si no hubiéramos hecho las cosas de la manera en que las hicimos. Y de repente la cabeza se nos llena de quizás, tal vez, posiblemente si yo cambiara las cosas de mi pasado a lo mejor mi vida sería diferente.  

Pero eso no es una posibilidad, y si lo fuera cambiarías los buenos  momentos, las personas que pasaron por tu vida, las lágrimas que lloraste, el primer beso, la primera desvelada…

Entonces el pasado que fue una realidad, se convierte en tu presente. Quien eres ahora es una consecuencia de lo que fuiste ayer. ¿Y el mañana? Pues somos dueños de nuestros propios actos, pensamientos y deseos… ¿Eres dueño de tus actos o dejas que el mundo se adueñe de ti?

Definitivamente no podemos cambiar el pasado, pero si podemos cambiar el futuro y ser feliz con lo que fuimos, lo que somos y lo que seremos.  Moverse, salir de la inercia, dejar la flojera, olvidar las culpas. Abrir las puertas al cambio, sacudir el polvo del baúl de los recuerdos. Y como dicen en mi país, mirar para adelante, para atrás ni para coger impulso.

 

Nuevo año, nueva década y nuevas metas.

por Margarita
viernes, 01 de enero del 2010 a las 23:11
guardado en

Nuevo año, nueva década y nuevas metas.

Nuevo año, nueva década y nuevas metas.  Hoy el día ha estado hermoso, el sol esta brillante, todo parece más vivo más claro, más vibrante.  Después de asistir a la misa y escuchar un sermón llego el momento del auto examen.  Muchas veces nos llenamos la cabeza de metas superficiales para el nuevo año, rebajar, comprar un carro, una casa y se nos olvida la mayor meta de nuestra vida llegar a la  felicidad máxima el encuentro con Dios. Ahora después de mirar al 2009, me doy cuenta de que mi mayor fallo fue no centrar mi vida en Jesús.  Entonces este año solo tengo una meta, hacer de Cristo el centro de mi vida, llenarme de su paz y así todo lo demás saldrá.  Espero poder ir creciendo y escribiendo mis encuentros con Jesús que al fin y al cabo apagaran la oscuridad y dejaran entrar la luz.

Todo lo que brilla no es oro: Consejo #2

por Margarita
martes, 17 de julio del 2007 a las 20:53
guardado en , ,
Continuando con mis 10  cosas que no hacer en la búsqueda del amor, mi segundo consejo va muy estrechamente ligado al refrán no todo lo que brilla es oro. A mis 28 años opté por una cita a ciegas y a los 30 decidí entrar en el mundo cibernético del amor. Muchos me habían comentado de hacer un perfil en el Internet, me dijeron que el Internet y los “Chat rooms” eran los bares del futuro. -¡Anímate!, me decían, allí encontrarás al hombre ideal.  –Bueno (pensé para mis adentros), que tengo que perder. Les cuento que puse mi perfil, siendo muy sincera, mi estatura correcta, peso correcto, edad correcta, en fin me decidí a mostrarme tal  y como soy. Me dije a mi misma-no voy a bajar mis estándares y escribí exactamente lo que buscaba y quería en un chico.  Al día siguiente tenia como veinte respuestas, empecé a leer y me quede estupefacta, cuantos hombres descarados, lo único que tenían en mente era una buena noche o pasarla bien, pero que les pasa no ven que estoy buscando mi media naranja-pensé. Bueno, esto no detuvo mis ansias de cada día correr al computador a ver quien me había escrito. Mi relación con el computador se convirtió en algo maquiavélico, de amor odio, amaba el hecho de que alguien me escribiera, odiaba el factor de que ninguno era ideal.  Decidí contestar a los que parecían un poco normales,  pero después de varios correos chocaba otra vez contra la pared del vació.  Pero un día llego el email perfecto, un chico como mandado hacer, empezamos a escribirnos y no lo podía creer, cada día espera sus correos con ansias locas, que caballero, que respetuoso, que inteligente me decía. Por fin le di mi teléfono, las conversaciones eran largas y animadas, es hora de conocernos en persona. El día en que nos conocimos fue maravilloso, claro que ya  me había enviado su foto por correo electrónico, pero no hay nada como verse cara  a cara, estudiarse, sentirse, fue un sueño hecho realidad. La verdad que eso fue un sueño, y es aquí que viene  lo triste de la historia, el mintió en su perfil, no es su descripción física, sino en su situación. El era casado, y me dijo que era divorciado, tenia una mujer y además otra amante (que no era yo). Me dijo que tenía un hijo y tenia tres y tantas mentiras más que no vienen al caso ahora. Lo importante es que con el trato y a pesar que yo me encontraba sumergida en una burbuja de amor, me deje llevar por el sexto sentido y logre salir de lo que pudo haber terminado en el fracaso mas grande de mi vida. ¿Cuál es mi consejo? Cuidado con el Internet, no todo el mundo es sincero y muchas personas se aprovechan de sentimientos puros para sacar ventaja. Que vale mas conocerse cara a cara, saber de donde viene la persona y no ser ingenuos por las cosas hoy en día no son perfectas. No existe el hombre o la mujer perfecta, es bueno tener un ideal y luchar por el. Pero no dejes que el mismo te ciegue y vivas en un mundo de fantasías. Recuerda no todo lo que brilla es oro.

Diez cosas que no hacer en la búsqueda del amor

por Margarita
viernes, 13 de julio del 2007 a las 07:08
guardado en , ,
Empecemos pues en decir, que quien escribe es una chica de 37 años, soltera, nunca he estado casada y no tengo hijos. Me pienso una chica atractiva, inteligente, luchadora, simpática y sociable. Tengo amistades en todas partes y me consideran una persona leal, cariñosa y con un gran corazón. Vale mencionar que una vez me dejaron un mensaje anónimo (del cual todavía me gustaría conocer el escritor del mismo) donde me describían como una del las personas mas maravillosas que habían conocido. Te preguntaras a qué se deben tanta “modestia”, en realidad quiero que tengas una idea de quien soy y por qué me siento con autoridad en dar consejos relacionados a la búsqueda del amor.  Los siguientes consejos no tienen orden de importancia, mas bien tienen orden cronológico, del cómo, cuándo y dónde de mis aventuras en el amor.  Consejo número uno: Para el amor no hay una edad perfecta o un tiempo perfecto, no permitas que los comentarios de los que te rodean dicten el lapso en el amor. Ejemplo: Cuando cumplí los 28 me mudé a NY, allí trabajaba como maestra de español. Comprenderás que mi campo de trabajo, es muy pequeño y es difícil conocer personas de mi edad, mas bien me paso el día rodeada de adolescentes. Una prima me sugirió salir con un chico en una sita a ciegas. Que desastre, de los nervios me reía sin parar y el chico pensó que me estaba riendo de él. Todos me decían que tenía que salir con el chico pues a mi edad el reloj estaba sonando y no me quedaba mucho tiempo para conocer a alguien.  Ilusa de mí seguí el consejo por complacer a los demás. El amor llega a su tiempo, no estoy diciendo que las citas a ciegas son malas, digo que debí de seguir mi instinto y no apresurarme a una cita cuando mi corazón me dictaba lo contrario. Ahí les dejo mi primer consejo, es tarde aquí es la una de la mañana así que dejaré los otros nueve para otro día.

 

Sobre el blog

CARAMELOS Y HELADO

Soy una caminante en busca de su amor. Un corazón andante en busca de ternura. Escribir es para mí la forma de abrir mi alma y dar rienda suelta a los sentidos. Todo es posible en la pluma, soñar y esperar. Mientras tanto sigo peregrinando. 

Ver ficha del blog en OboLog

Login

Comentarios

La Soledad…¿Duele? (Gloria Martinez)
Muchos le temen a la soledad porque no quieren escucharse ellos mismos por miedo a saber quienes ......(28 nov)
Doctora corazón, cuéntame tus penas. (Gatomy)
Estoy muy arrependito de aber dejado falsa profecia , fui falso profeta No perdon de DIOS , me ......(06 ago)
Doctora corazón, cuéntame tus penas. (Jacqueline Torres)
Definitivamente.  Me avisas fecha y con el favor de Dios , hacemos planes para vernos.  Un gran ......(30 jun)
Doctora corazón, cuéntame tus penas. (Dulcesbesos)
Gracias Jacqueline la verdad es que tienes toda la razón, me acuerdo de esos días en el colegio ......(30 jun)
Doctora corazón, cuéntame tus penas. (Jacqueline Torres)
QUE LINDO TU ESCRITO.  DEBO DECIR QUE A PESAR DE LOS AñOS QUE HACE QUE TE CONOZCO, Y A PESAR DE ......(30 jun)

Más comentados

La Soledad…¿Duele? (11)
Un grupo de amigos, botellas de vino, la conversación una vez mas termina en pasadas ...
Todo lo que brilla no es oro: Consejo #2 (10)
Continuando con mis 10  cosas que no hacer en la búsqueda del amor, mi segundo consejo va muy ...
Diez cosas que no hacer en la búsqueda del amor (8)
Empecemos pues en decir, que quien escribe es una chica de 37 años, soltera, nunca he estado casada ...
Poema a un corazón sin ojos (7)
Poema a un Corazón sin ojos Tus palabras fueron la primera conquista Tu voz y tu risa fueron el ...
La felicidad ... ¿Está en tus manos? (4)
           ¿Cuántas veces pasamos la vida tratando de complacer a las personas que amamos? Llegamos ...

Suscripción

Suscríbete al Feed RSS XML

También puedes suscribirte directamente con alguno de los siguientes enlaces:

  • Suscríbete en Bloglines
  • Suscríbete en Google